Al igual que hizo hace siete años, la Corte Suprema de
Estados Unidos declaró este lunes constitucional la inyección letal como método
de ejecución, cuestionada luego de que se registraran varias ejecuciones largas
y difíciles.
De los nueve jueces, cinco estimaron que las demandas de
condenados a muerte en Oklahoma no demostraron "un riesgo sustancial de
sufrimiento" en el caso de la utilización de midazolam, un
ansiolítico, para ejecutar a un prisionero, por lo que hallaron que este método
estaba conforme a la octava enmienda, que prohíbe los sufrimientos
"crueles e inhabituales".
El caso llegó a la Corte luego de que trascendieran
espantosas ejecuciones de reos, sometidos a la inyección letal, en lentas y
agónicas muertes que provocaron un escándalo.
Ante la posiblidad de que la Corte fallara en contra del uso
de midazolam, varios estados ya habían pensado en poner en uso otros métodos de
ejecución como el pelotón de fusilamiento o la silla eléctrica.





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