En un cambio significativo para
disuadir a Rusia de una posible agresión militar en Europa, el Pentágono
analiza desplegar tanques, otros vehículos blindados, armas pesadas y al menos
5.000 soldados en varios países del Báltico y del este europeo, dijeron ayer a
The New York Times funcionarios estadounidenses y europeos.
La
propuesta, si es finalmente aprobada, representa la primera vez desde el fin de
la Guerra Fría en que Estados Unidos pueda estacionar equipo militar pesado en
las últimas naciones que se unieron a la OTAN y en lo que alguna vez fue la
zona de directa influencia soviética. La anexión rusa de Crimea y la guerra en
el este de Ucrania ha causado alarma urgiendo a plan militar de urgencia en las
capitales de la OTAN.
Esta sería una de las decisiones
más prominentes que EE.UU. y la OTAN han tomado para introducir tropas en la
región y mandar un claro mensaje de determinación a aliados y al presidente
ruso, Vladimir Putin, de que Washington defenderá a sus aliados cercanos a la
frontera rusa.
Después de
que la expansión de la OTAN incluyera las naciones bálticas en 2004, EE.UU. y
sus aliados evitaron el estacionamiento permanente de equipo militar o de
tropas en el este en tanto buscaban distintas formas de sociedad con Moscú.
“Pero éste es un cambio muy significativo en la política”, dijo James G.
Stavridis, un almirante retirado y ex comandante supremo de la OTAN, que es
ahora decano de la Fletcher School of Law and Diplomacy en la Universidad de
Tufts. “Provee un nivel racional de seguridad a aliados, aunque nada es mejor
que los tropas estacionadas todo el tiempo em el terreno, desde luego”,
comentó.
El total
de equipo incluido en el programa es pequeño comparado con el que Rusia podría
usar contra las naciones de la OTAN o en sus fronteras más cercanas. Pero sirve
como un signo creíble del compromiso estadounidense, ya que actúa como una
elemento disuador del mismo modo que lo hizo la Brigada Berlín después de la
crisis por el muro en 1961.
“Es como
llevar a la OTAN al futuro”, dijo Julianne Smith, una ex funcionaria de Defensa
y de la Casa Blanca y que ahora es una académica en el Center for a New
American Security.
Los
materiales de despliegue propuestos –que seran almacenados en bases aliadas y
que bastan para equipar a una brigada de entre 3.000 a 5.000 soldados– serían
similares a lo que EE.UU. mantuvo en Kuwait después de que Irak invadió el país
en 1990 antes de ser expulsado por una alianza militar liderada por Washington
al año siguiente.
La
propuesta del Pentágono aún necesita aprobación del secretario de Defensa,
Ashton B. Carter, y de la Casa Blanca. Con todo, hay vallas políticas a salvar
ya que la significación potencial del cambio levanta también preocupación entre
algunos aliados sobre una eventual reacción rusa.
Tal como
figura hoy en los planes, los países que recibirían el despliegue son Lituania,
Latvia y Estonia, tres naciones bálticas. Pero también Polonia, Rumania,
Bulgaria y posiblemente Hungría. La propuesta del Pentágono ha ganado nuevo
apoyo últimamente a causa de los temores entre los aliados de la OTAN del este
europeo de que podrían enfrentar una amenaza rusa.
En una
entrevista en su reciente visita a Italia, Putin desestimó los miedos a un
posible ataque de Moscú, “Pienso que sólo una persona insana y solamente en un
sueño podría imaginar que Rusia atacaría repentinamente a algún país de la
OTAN”, dijo al diario Corriere della Sera. “Pienso, simplemente, que algunos
países están aprovechando para sacar ventaja de los temores de la gente con
respecto a Rusia”.
facebook
twitter
google+
fb share