La reunión de Bilderberg, un encuentro anual de algunas de
las figuras más poderosas e influyentes en el mundo, comenzó este jueves en
Austria. Pero, ¿quién está en la lista de invitados de este año?
Sus críticos la describen como una siniestra conspiración,
que refuerza, sin rendirle cuentas a nadie, el predominio de una logia
capitalista transatlántica.
Los involucrados dicen que es simplemente una manera
informal para entender mejor la forma en que funciona el mundo y compartir su
experiencia para mejorarla.
Cualquiera que sea su punto de vista, una invitación a la
reunión de Bilderberg es una señal de que alguien ha llegado lejos como un
político, líder de negocios o formador de opinión.
Los que están
De las 133 personas que se esperaba llegaran a la pequeña
ciudad de Telfs-Buchen, Austria, esta semana, 21 son políticos.
Entre ellos se encuentra el Ministro de Finanzas británico
George Osborne. Otra figura notable es Ed Balls, exdirigente del partido
Laborista, que recién perdió su escaño en el Parlamento en las elecciones
generales de mayo, pero todavía se considera lo suficientemente influyente para
ser invitado.
Reino Unido - incluyendo su desempeño económico - está en la
agenda.
Laurence Boone, asesor especial para asuntos financieros y
económicos para el presidente estadounidense Barack Obama, también estará allí,
al igual que el primer ministro holandés, Mark Rutte, y el presidente de
Austria, Heinz Fischer.
Una ausencia notable es la directora del Fondo Monetario
Internacional, Christine Lagarde, quien asistió el año pasado.
Retirados
Varios de los integrantes del contingente político en
Bilderberg están retirados de la escena partidista cotidiana, como el ex primer
ministro italiano, Mario Monti, y el ex presidente de la Comisión Europea, José
Barroso.
Las empresas y organizaciones de tecnología tienen seis
representantes. Eric Schmidt, jefe de Google, estará allí, junto con otros dos
altos ejecutivos de la compañía.
La inteligencia artificial es uno de los temas sugeridos por
el club de Bilderberg para la discusión.
No hay una agenda detallada, ni resoluciones ni votos.
"Gracias a la naturaleza privada de la conferencia, los
participantes no se sienten obligados a seguir las convenciones de su oficina o
posiciones previamente acordadas", dicen los organizadores.
"Como tal, pueden tomar tiempo para escuchar,
reflexionar y reunir puntos de vista".
Conspiración
Los críticos sostienen que su objetivo es más siniestro y
hay un sinnúmero de sabores diferentes de teoría de la conspiración.
La reunión de Bilderberg tiene lugar en medio de alta
seguridad.
Los organizadores del evento describen sus participantes
como "diversos".
Sin embargo, se esperaba la participación de sólo 27
mujeres, en comparación con 106 hombres.
Entre ellas se encontraba la presidenta del grupo Santander
Ana Botín, la presidenta de la junta directiva de la BBC Rona Fairhead y Zanny
Minton Beddoes, editora en jefe de The Economist.
Las dos últimas se encuentran entre 18 personas de los
medios de comunicación.
Los centros de investigación y grupos de presión están
enviando a 14 personas, las mismas que el número de académicos en la lista de
Bilderberg.
La única integrante de la realeza en participar es la
Princesa Beatriz de Holanda, cuyo padre, el príncipe Bernhard, cofundó las
reuniones, celebradas por primera vez en el Hotel de Bilderberg en Oosterbeek,
Países Bajos, en 1954.
Su objetivo declarado era "fomentar el diálogo entre
Europa y Norteamérica".
Hay un énfasis en temas de seguridad, incluidas las armas
químicas, Medio Oriente, Irán, el terrorismo, la OTAN y la ciberseguridad.
El general retirado estadounidense David Petraeus,
exdirector de la CIA que fue condenado a dos años de libertad condicional y una
multa a principios de este año por filtrar material clasificado a su amante,
estará en Telfs-Buchen. En la actualidad trabaja en el sector privado.
El ex primer ministro francés, Alain Juppé, quien en 2004
fue excluido de la política durante un año por su participación en un escándalo
de financiación ilegal de su partido-, estará allí también. A menudo es
mencionado como un posible futuro presidente del país.
El mundo del dinero
El mundo de las finanzas se hace presente con 31 asistentes,
mientras que la industria y el transporte contabilizan otros 18.
La mayoría no son nombres conocidos, pero una de las figuras
más polémicas es Michael O'Leary, presidente de la aerolínea europea de bajo
costo Ryanair, conocido por sus observaciones francas.
Por desgracia para él, no podrá discutir en los medios lo
que pasa en Bilderberg, ya que las deliberaciones están estrictamente
protegidas por la llamada regla de Chatham House - lo que significa que los
periodistas y otros están "en libertad de utilizar la información
recibida", siempre y cuando ni la identidad ni la afiliación de los
oradores, ni de ningún otro participante sea revelada.
Henry Kissinger, ex secretario de Estado estadounidense, que
llegó por primera vez a una reunión de Bilderberg en la década de 1950,
regresa.
Su país encabeza la lista de asistentes con 33. Es seguido
por Reino Unido con 12, Francia 10 y Austria con nueve. En total, se esperaba
la llegada de personas provenientes de 22 países.
Un tema no está en la lista a tratar este año es el medio
ambiente. El sitio web de Breitbart califica esto de "estúpido".
Pero la importancia de la reunión de Bilderberg es destacada
por el diario británico Guardian, que argumenta que es más influyente que la
reunión del G-7 de las principales economías, que tuvo lugar el fin de semana
pasada, terminando con un llamado a poner fin a la utilización de combustibles
fósiles para el final del siglo.
El sentido de importancia se refleja en el diario irlandés
Irish Times, que dice que la invitación para Michael O'Leary significa que
ahora puede tener "su lugar entre los jefes del mundo".
Bilderberg puede ser una reunión discreta, pero es poco probable
que sea tranquila este año.





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