Pedro A. Quinto Su, responsable y fundador del Laboratorio de Óptica Aplicada del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM, logró que una partícula esférica de entre una y tres micras de diámetro (más pequeña que un glóbulo rojo, que mide entre seis y ocho micras) suspendida en agua funcione como un pistón que se mueve debido a pequeñas explosiones de vapor y a la acción de un rayo láser.
Este pequeño motor es 100 veces más pequeño que el ancho de un cabello humano.
Esta innovación es una estructura no perceptible a simple vista, cuyo funcionamiento es semejante al de un motor, pero que utiliza luz en vez de combustible, expuso. Gracias a este trabajo, ahora se sabe que es posible producir movimiento con el uso del principio de expansión y contracción de los gases, a una escala pequeña.
“La investigación en el tema de motores microscópicos es relativamente reciente y es un tema de interés general. En nuestro caso, hasta donde sé, el motor que creamos es el más pequeño en el mundo que funciona con expansión de gas”, subrayó.
Al referirse a las perspectivas de esta indagación, Quinto Su señaló que el procedimiento podría implementarse para interactuar con células, inyectarles moléculas o destruirlas, o para otras aplicaciones donde se requiera generar movimiento a escalas microscópicas.






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